Creo que me estoy enamorando de nuevo. Aunque he de reconocer que no sé si es amor o necesidad. Nos conocimos por casualidad. Ambos estábamos en nuestros respectivos puestos trabajos y una simple llamada de teléfono hizo que lo dejáramos todo y nos encontráramos en mi casa.
Eso ha pasado dos veces ya esta semana. Y justo cuando estaba escribiendo esto, ha vuelto a llamarme, porque viene a verme de nuevo.
Estoy feliz, no sabéis cuanto. Las últimas semanas han sido muy complicadas y él es quien va a poner hoy por fin luz en mi vida. Hoy se decidirá todo. O me da lo que necesito o no volverá jamás.
Tengo que dejar de escribir, porque he de prepararme. Me levanté hace un momento (hoy no trabajo) y quiero estar perfecto para que cuando llegue se dedique por completo a su tarea…
Técnico de la lavadora, aquí te estoy esperando. Por la cuenta que te trae, arréglala de una puta vez o desatarás toda mi furia… Y no hablo de sexo, que conste.
Pregunta de la semana:
¿Qué planes tienes para el fin de semana?
Lavar toda mi ropa… XD
Actualización: Esta cita no ha sido suficiente. Tendrá que haber una cuarta y espero que sea la definitiva. Esta empieza a ser una de mis relaciones más largas…
No sé si decir “semana” o “semanas”, porque vaya rachita… Hace un par de lunes, la lavadora de mi piso dijo que le gustaban mis sábanas y que se las quedaba dentro. Así que tocó llamar al técnico y en venganza por quitárselas, se puso en huelga y dijo que no lavaba más.
Y así seguimos, de peleas con el técnico y con el casero, porque al final la broma nos va a costar bien cara. Menos mal que uno es fetichista y en los últimos meses me he comprado montones de calzoncillos… Pero eso ya lo contaré en otro post.
Luego, decidí limpiar el ventilador de mi ordenador. Y cuando estaba bien limpio, al volver a colocarlo, me cargué el microprocesador. Yo esperaba que algo tan importante como el microprocesador fuera rojo y bien llamativo como para saber que no hay que tocarlo.
Total, que me quedé sin ordenador y como ya tiene (tenía) casi cuatro años, no me traía cuenta arreglarlo. Así que me puse a investigar y me decidí por un MacBook.
Sí, he renunciado a Windows. Ahora tengo un portátil precioso, blanquito y del que no entiendo la mitad. Pero bueno, poco a poco. De momento, me lo han dado esta tarde y ya estoy actualizando. Eso sí, os conformáis con que no tenga imagen, porque no tiene el Photoshop instalado, ni sé de otro programa de editar imágenes… ¿Alguien me ayuda?
Y pasaron los Reyes Magos y ya volví a Madrid, sólo que mi ordenador se apaga cuando le da la gana y no he podido actualizar.
Al final, tuve mis regalitos. Durante toda la Navidad, mi madre me insistió en que le hiciera una lista con lo que quería, pero como no tenía ni idea de qué es lo que le puse (DVD’s, juegos para la PSP y ropa interior de Calvin Klein) se hizo la loca y la perdió. Entonces, pasamos a lo de hazme la lista de nuevo que la he perdido…
No tuve más remedio que cogerla de la mano y llevarla hasta una de las perfumerias del centro de Linares. Allí, le señalé con el dedo: “Quiero ese hombre”, refiriéndome al de la colonia de Diesel que podéis ver en la foto. “¿Te gusta esa colonia?”, me dijo. “No sé como huele, pero yo al que quiero es al chico del chaleco”.
Todo sería únicamente una conversación gayfriendly entre un mariquita y su madre, sólo que la madre de tonta no tiene un pelo y me respondió: “A mí el que me gusta es el del anuncio de Lacoste que tiene canitas y que se levanta y está desnudo…”. O sea, este. Si no fuera porque a mi padre no le habría hecho ni puñetera gracia, se lo habría pedido a los Reyes para ella. Pero se tuvo que conformar con un dymo para hacer etiquetas…
Y yo con dinero, que los DVDs y los juegos para la PSP ya me los compraron mis hermanas.
Sin duda alguna, esta es la escena más romántica de la película Love Actually. ¿Cómo no enamorarse de un hombre así en esas circunstancias? Si yo hubiera sido Keira, mi matrimonio habría corrido grave peligro…
Romanticismo para empezar el año. ¿Hay forma mejor de hacerlo?