Tengo serias dudas sobre cómo afrontar este post. No sé si tirar por el topicazo de la feliz navidad y os deseo todo lo mejor, o por el contrario decir aquello de que aún no han empezado las fiestas y yo ya estoy hasta los cojones. Que cada uno elija lo que mejor le venga.
Mañana me voy con la familia. Este año tengo vacaciones al más puro estilo escolar. No volveré a Madrid hasta el 7 de enero. Y se agradece, la verdad. Me dedicaré a disfrutar de la familia con discusiones navideñas incluidas y a escribir todo lo que pueda, que falta me hace.
Llevo semanas pensando qué hacer para felicitarle las fiestas a toda la gente que me importa, pero estamos a 23 de diciembre y no tengo nada. Esta tarde tendré que mandar unas cuantas decenas de mails y mensajes con aquello de feliz navidad. Maldita la gana…
Aún así, cuando recibas mi felicitación, imagíname que lo hago con una sonrisa enorme, que estoy mucho más guapo. Y si no recibes nada, date por felicitado con este post…
Tras tomarnos dos copas sin hielo en mi casa, Marta y yo decidimos anoche, a eso de la una y media, ir al chino a buscar una bolsa de cubitos. Pero con esto de la democracia, los chinos también duermen, cosa que me parece fatal, y la tienda estaba cerrada.
Fuimos al bar de al lado y un camarero monísimo nos dijo que les quedaba poco y no nos podía vender, así que tiramos para el bar de enfrente. En éste, nos dijeron que tenían la máquina rota y que tampoco nos podían vender y nos mandaron a una gasolinera que estaba a más de un cuarto de hora andando.
Pero no llevábamos ni veinte metros caminados, cuando nos encontramos con una furgoneta cargada de hielo. Con la única esperanza de que todo quedara en una coña, le dije a Marta que iba a probar a ver si estaba abierta. Y zas, la puerta se abrió, poniendo ante nosotros bolsas y bolsas de cubitos.
Como no había tiempo para andarse con tonterías, agarré la primera que vi, que contenía otras cinco bolsas de hielo en su interior y corriendo que nos fuimos para casa. Sin mirar atrás, por supuesto.
Moraleja: 2009 va a ser un gran año. Queríamos hielo y ahí estaba. Eso era una señal de las bonitas… Ea.
PD: He robado y no me siento sucio. Al contrario, creo que me da un toque bastante atractivo. Ahora entiendo a Winona…
Estoy cansado, tengo frío y me pesan las manos. Triste.
Cuento las horas que quedan de un 2008 que se niega a levantar cabeza, que se niega a darme una tregua. Qué cachondo ha sido el jodido año. Y se ve que quiere crear expectación hasta el final.
Llevo dos semanas recibiendo noticias regulares tirando a muy malas. Y lo gracioso es que, a pesar de todo, hay que dar gracias porque siempre puede ser peor.
Busco compañero de piso. De preocupado paso a estar desesperado. El tiempo se echa encima y la navidad ya está aquí. ¿Quién coño busca piso en navidad?
Hace un año y medio o más eché un polvo que ahora me pasa factura. Sí, El Castigador folla. Cuando le viene en gana. Y la magia explota entre las manos. Follar no es mágico, claro. Seguramente, si tiene que ser algo, sea cutre. Ahora no sé si está todo perdido o no. Preferiría dormir y que, simplemente, unos labios me despertaran del sueño.
Diciembre está ganando la partida. Y lo odio.
Actualización: No, con lo de que un polvo me pasa factura no me refiero a nada relacionado con ETS… Calma en las masas.
Y finalmente llegó la última boda del año a la que asiste un servidor. Y se agradece que, aunque me lo pasé como los indios y me alegro muchísimo por mis amigos, la cartera se queda tiritando, y entonces la alegría es un poco menos. Eso sí, ya lo dije en el banquete al resto de comensales: debido a que es bastante improbable que yo pase por el altar, en las próximas bodas no regalaré nada y, si acaso llega la mía, perdonaré todos los regalos. Creo que así salgo ganando…
Total, que fue muy bonito todo. La novia guapísima. El novio también pero menos, que para eso ella es más amiga mía. La comida genial y la barra libre y todos nosotros, que íbamos de catálogo. Y el cura… El cura se salió. Bueno, los que sí que se salieron fueron algunos de los asistentes a la ceremonia que no soportaron la cantidad de sandeces que decía nuestro querido don Leandro, a quien podéis ver en el vídeo haciendo el gilipollas. Que si los invertidos no se pueden casar, que si no hay que ver porno, que las suecas de Marbella son un pelín casquivanas. Un no parar de reir que hizo que me planteara muy seriamente la apostasía.
En el banquete llegó el drama: un chico llevaba los mismos zapatos que yo. Sí, eso pasa por comprar en franquicias. Pero claro, yo iba vestido totalmente acorde para esos zapatos, y es que cualquiera no sabe llevar unos chúpame la punta en charol brillante. Después de varias miradas de odio, acabamos haciéndonos amigos. Que unos chúpame unen muchísimo.
Luego había dos por allí que eran gays de manual, pero que iban cogidos de las manos de sus novias. Uno tenía un pase, pero el otro había salido de una de BelAmi, con su incipiente vigorexia, su camiseta de licra excesivamente ajustada, su cinturó de D&G de imitación y sus dos besos bien plantados en mi rostros, antes de decirme que su novia trabajaba con el contrayente. Luego ya que nos llamara “rey” y que se rozara bailando fue secundario…
Y mediada la barra libre llegó mi segundo drama. Para combatir lo blanco de mi piel, mi madre me pasó así de ilegal un poquito de maquillaje marca Hacendado. Luego, mi padre se encargó de revisar que no se me notara, que no era plan (sí, mis padres son lo más. Y más, valga la redundancia, con los años que tienen). El truco quedó patente cuando me quité la corbata, desabroché la camisa y todo el cuello de la misma estaba marrón. Fallos de principiante, se llama.
Poco más. Que Lhalloly y Josemi ya “s’an casao” y que espero que sean muy félices y que coman perdices y que se lo pasen muy requetebién en Nueva York. Que se lo merecen.
Pues eso, que nos vamos de puente. Por fin, el único puente de todo este último trimestre de 2008, que mira que se ha hecho de rogar. De aquí a la Navidad, un paso. De hecho, yo ya tengo cuerpo de mantecados y de zambombas y de cantar villancicos.
Pero previamente, un servidor va mañana de boda. No una boda cualquiera, no. La boda de una amiga de las buenas. Curioso es. Tengo dos amigas que se llaman Yolanda y las dos acaban 2008 con anillo de casada en el dedo.
Mañana volveré a entrar en la iglesia sin hombre que me agarre del brazo, pero rodeado de amigos. Así que como no puedo lucir novio, luciré cuerpo y vestuario, y luego bailes cuando las copas vayan haciendo efecto.
Buen puente para todos. Espero que lo paséis tan bien como tengo pensado hacerlo yo.
Y qué vivan los novios… (los que se casan y los que me tienen que venir).