20 dAmerica/Los_Angeles Octubre dAmerica/Los_Angeles 2009, Martes


Medio metro
escrito a las 22:20 en [ Un poquito más de mí ]

El tendero cogió unas tijeras y cortó medio metro de cuerda. Medio metro. Tal y como le había pedido.

Cuando salí a la calle até un extremo a mi tobillo izquierdo. La otra punta la amarré a una farola. Cerré los ojos y dejé que el viento me elevara.

Medio metro. Eso es lo que me voy a permitir volar a partir de ahora. Medio metro. Esa es la distancia que me mantendrá en el hoy. Medio metro. Se acabó viajar en el tiempo: ni hacia delante, ni hacia detrás. Medio metro. Es sólo lo que necesito.

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14 dAmerica/Los_Angeles Octubre dAmerica/Los_Angeles 2009, Miércoles


Lluvia dorada
escrito a las 21:30 en [ Corazón de jamón ]

Cuando el tiempo no cura las heridas, hay que mearse en ellas.

No queda otra.

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7 dAmerica/Los_Angeles Octubre dAmerica/Los_Angeles 2009, Miércoles


Love me
escrito a las 22:02 en [ Corazón de jamón - Un poquito más de mí ]

Hoy, en medio de una discusión, lo vi claro…

¿Por qué tengo yo que quererte si ni siquiera tú mismo eres capaz de hacerlo?

Hasta las discusiones, las más insignificantes, ocurren por algo…

Quizás hoy, haya aprendido a querer. Quizás hoy, haya aprendido a quererme.

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1 dAmerica/Los_Angeles Octubre dAmerica/Los_Angeles 2009, Jueves


A eso de las cinco de la tarde
escrito a las 18:00 en [ Un poquito más de mí ]

Es a eso de las cinco de la tarde cuando, casi a diario, noto un nudo en el estómago que me va subiendo por el esternón hasta instalarse en la garganta.

Al rato, el nudo se deshace y se escapa por la boca, la nariz y los oídos, cubriéndome la cara con una niebla gris marengo.

Es a eso de las cinco de la tarde cuando los mejores textos se me escapan de los dedos a golpe de teclado. Supongo que a esa hora sería capaz de echar los mejores polvos. O de dar los mejores besos. O de recibir los mejores abrazos.

Pero no. Sólo escribo. Escribo o me quedo quieto. Tan quieto como puedo, procurando no pensar en los polvos, guardandome los besos y esquivando los abrazos.

Quieto. Tan quieto como puedo. Tan quieto como un ficus. A eso de las cinco de la tarde.

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